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jueves, 26 de abril de 2012


 Juan Urrios
Barcelona (1962). Desde sus primeros trabajos en la década de los 80, Urrios se interesa por las obras de carácter serial donde enfrenta la realidad a la apariencia para tratar el tema de la identidad. De ahí que sea común encontrar piezas basadas en retratos como los de invidentes de Oftalmopaties (2001) o los de la serie Cantera (2002) que incluye imágenes de inmigrantes que muestran un elemento común: la camiseta del Barça. La camiseta del equipo catalán de fútbol sirve de metáfora de la necesidad de integración de personas de diferente sexo y nacionalidad. A las imágenes se añade una ficha de identificación a modo de archivo e historia personal de los retratados.  Con ello, Marroquíes, paquistaníes y ecuatorianos ponen en juego una imagen que trasviste identidades. De este modo, a medio camino entre el documento y la ficción, Juan Urrios saca a la luz una cantera de valores, en la que, dinamitando las falsas calidades, se libera un material constructivo con el que fundamentar un espacio social nuevo. Con estos retratos, en definitiva, Juan Urrios cuestiona nuestra condición gregaria.
Serie Cantera.

 El trabajo Ortopedias, nos sirve como tema para profundizar en una de las tendencias más extendidas en la fotografía digital, que fue además una de las primeras en practicarse: la combinación de diferentes rostros. Urrios trabajó sobre retratos frontales y estáticos de presos, según el tipo de fotografía policial, trasladando rasgos, accidentes cutáneos o tonalidades de unos a otros, integrándolos perfectamente pero dejando siempre un rastro, más o menos evidente, de la manipulación. Como parte del proyecto, elaboró con todas esas fisonomías intercambiables un nuevo prototipo humano en forma de retrato robot.

 Los artistas han ido in­corporando la tecnología al proceso de creación de las obras ya sea como herramienta a la hora de la creación o como medio en sí. Esto implica que en muchas ocasiones el propio artista haya adquirido los conocimientos técnicos (retoque digital, programas 3d, postproducción, lenguajes de pro­gramación,…) necesarios para dicho fin, que le permiten la construcción de nuevas representaciones surgidas de las aplicaciones informáticas. En este contexto muchos artistas se han interesado en las posibilidades que las tecnologías digitales les ofrecen para construir representaciones inédi­tas del cuerpo y el rostro humano que surgen de la microcirugía digital computerizada y pasan a formar parte del imaginario en el que se identifica la sociedad actual.

En la actualidad existe una gran variedad de estrategias de la re­presentación apoyadas en la diversidad y la precisión de las técnicas digi­tales para la manipulación de las formas naturales y éstas constituyen el marco de producción de los imaginarios de la sociedad contemporánea.  La artista americana Nancy Burson fue una de las pioneras en la utilización de los programas de re­toque electrónico de imágenes digitales en los años 80, sobre todo con su serie Warhead en las que mezcla los rostros de políticos de la época con estrellas de cine y alienígenas. Obras como éstas se caracterizan por la generación de imágenes o procesos que difuminan la frontera marcada entre lo real y lo imaginario.

 Según Alfredo Rivero Rivero en su Tesis Doctoral  El modelo digital en la producción de imagen.( 1 ) Podemos establecer al menos cuatro grupos de transformaciones:
1. Retoque de imagen sin cambios sustanciales.
2. Producción de nuevas formas a partir de la imagen inicial.
3. Utilización de la imagen inicial como fuente o “sustancia pictórica” de las
herramientas digitales.
4. Integración de imágenes analógicas e imágenes tridimensionales de síntesis.

“El segundo procedimiento es quizás el más utilizado. Consistiría en el tratamiento de
la imagen analógica para producir nuevas imágenes. En este caso la transformación
puede ser parcial o total, según las exigencias de cada obra. Se trata de utilizar la
imagen original como materia básica en la elaboración de las formas. Los ejemplos
pueden ser muy diversos, ya que las posibilidades de tratamiento de una imagen
digitalizada son enormes.
La obra de Juan Urrios es un ejemplo de este procedimiento. Imágenes que al principio
del proceso creativo eran fotografías directas de presos, se convierten, por medio del
tratamiento digital, en rostros sin referente real. Las superposiciones y transparencias
de unas caras sobre otras generan personajes inexistentes. Otros autores que están desarrollando su trabajo en esta línea, y que además utilizan frecuentemente la imagen
fotográfica como punto de partida son Nancy Burson, Robert Bowen, Terry Braunstein,
Daniel Lee, Joyce Neimanas, Annette Weintraub o Jim Carroll, entre otros.
Este procedimiento que parte de imágenes fotográficas para crear nuevas imágenes,
está siendo cada vez más empleado y su utilización en relación a la fotografía está
adquiriendo tal importancia que podría hablarse de una nueva categoría. Transformar
el referente real de las imágenes fotográficas para crear una imagen ambigua, en la
que subsisten elementos propios de su naturaleza inicial, combinados de manera
imperceptible con las formas digitales, es un fenómeno que ejerce un fuerte atractivo
sobre los creadores.”

Ortopedias

 Urrios estudió Bellas Artes y una vez licenciado empezó a dar clases de dibujo en la prisión Modelo de Barcelona. Esta ocupación agudizó su interés por los estudios criminológicos del siglo XIX al tiempo que alcanzaba una relación de familiaridad con los reclusos de la institución penitenciaria. Decidió entonces retratar un gran número de presos para luego combinar digitalmente sus rostros, produciendo personajes inexistentes cuya monstruosidad, como los ogros de los cuentos, podría sugerir una personalidad perversa. Pero en el fondo esos rostros de síntesis no son sino el resultado de un rompecabezas, que origina una figura contrahecha y quimérica. Según Joan Foncuberta: “ Con su exageración grotesca, Urrios señala la confusión entre esencia y apariencia, pero sobre todo nos muestra la facilidad con que las actuales técnicas de manipulación electrónica trastocan nuestra confianza en la solidez de la identidad y en las tecnologías que sirven para escrutarla, fijarla y darle estabilidad.” ( 2 ) Además plantea una cuestión metafísica y ontológica: no sólo la oposición entre lo individual y lo genérico, sino también entre ser y parecer. La cuestión del parecido es crucial tanto para la imagen como para la identidad. ¿Qué define nuestra apariencia?
Ortopedias.


El virtuosismo técnico de los procesos de manipulación digital y la sutu­ra perfecta de las «costuras» de los límites de las imágenes posibilitan la construcción de ficciones creíbles como en el caso de obras como Ortopedias. En esta serie que  pre­senta una serie de retratos creados como si de un collage se tratase, el artista fragmenta y recompone las imágenes to­madas previamente para dar lugar a nuevas rea­lidades cuya apariencia monstruosa no les resta credibilidad alguna.

Iván Jiménez Fernández  en  La realidad construida. Mediación de las tecnologías digitales en la construcción de imágenes. ( 3 ) Señala como en el mismo contexto fronterizo entro lo real y lo ficticio se encuentra la obra de otros  artistas como Victoria Diehl. En sus series fotográficas Vida y muerte de las estatuas y Frías, frágiles, durmientes, la artista nos presenta unas imágenes híbridas entre esculturas de la Grecia clásica y los cuerpos de mujeres contemporáneas.

 También otros artistas recurren a los métodos digitales no tanto para cuestionar esta confusión entre lo real y lo ficticio, como para construir imágenes creíbles que hablan sobre como el uso de las herramientas tecnológicas condicionan nuestras vidas. Es el caso de la serie fotográfica Distópias de los artistas Anthony Aziz y Sammy Cucher, que desde los años 90 colaboran entre sí para la realización de sus trabajos. En Distópias tratan el tema de la pérdida de identidad y los significados de la comunicación en el ambiente tecnológico en el que se promueve el anonimato y la conformidad. Para recalcar esta idea en las fotografías los rostros aparecen desprovistos de sus órganos sensoriales y por tanto de su expresión facial y su poder de comunicación.


El artista Keith Cottingham con su serie Ficticious Portraits (1993) supuso una de las primeras aportaciones del arte como ejercicio de expe­rimentación y reflexión en torno a los discursos sobre el binomio realidad-ficción. Estos retratos de adolescentes clonados por manipulación digital están íntegramente hechos a partir de programas de 3dy 2d, se trata de personajes que no existen en la realidad pero que si podrían existir puesto que su representación se basa en códigos naturalistas.

Según J.R.Alcalá  ( 4 ),este trabajo inaugura el debate sobre la diferencia en­tre el objeto y su representación que las nuevas tecnologías de la imagen redefinen cuando se convierten en dispositivos capaces de operar con los presupuestos del primero y no, como tradicionalmente, desde el segundo.

Las formas antes naturales son ahora una serie de operaciones matemáti­cas gestionadas como datos de información que son manipulados por una computadora que genera las imágenes. Según esto, en la sociedad pos­moderna, los individuos estamos dotados de una cultura que no basa la representación en la construcción mediante el plano perspectivo (como en el arte occidental tradicional) sino en la gestión de la información a través de sistemas simulativos controlados a través de dispositivos tecnológicos a voluntad del artista.

Juan Urrios participo en la  exposición Monstruos, fantasmas y alienígenas : poéticas de la representación en la ciberso­ciedad  junto con Anthony Aziz y Sammy Cucher, Keith Cottingham, Tony Oursler, Chris Cunningham, etc. Su comisario J.R. Alcalá señala que las piezas de la exposición son iconos de "las formas ocultas" de nuestros "imaginarios oscuros, grotescos" que aparecen en los momentos actuales de crisis, cuando las vanguardias no se identifican y se emplean las tecnologías digitales.
________________

( 4 )ALCALA. Jose Ramón, Monstruos, fantasmas y alienígenas : poéticas de la representación en la ciberso­ciedad : [exposición] 10 de noviembre, 2004 - 9 de enero, 2005. Fundación Telefónica, Madrid, 2004

( 2 )FONCUBERTA, Joan. La cámara de Pandora. La fotografía después de la fotografía. Barcelona. 2010.    

( 3 )JIMÉNEZ FERNANDEZ, Ivan .  La realidad construida. Mediación de las tecnologías digitales en la construcción de imágenes.  Trabajo fin de Master.

( 1 )RIVERO RIVERO, Alfredo.  El modelo digital en la producción de imagen. Tesis Doctoral.

Curriculum artístico:

Juan Urrios, profesor de fotografía en la Escola d’Art i Superior de Disseny Serra i Abella de Hospitalet de Llobregat.

1990 Sextine (colectiva), Maison de la Culture d’Amiens [cat.].

1991 Módul, Galería Antoni Estrany, Barcelona.

1992 Ortopedias, Sala Montcada, Barcelona; Fragments (colectiva), Museu d’Art de Girona.

1994 La màgia de la ciutat (colectiva), La Capsa Màgica, Fundació la Caixa, Barcelona; Ortopedias, Galería CAZ, Zaragoza.

1995 Gronne gnister (colectiva), Charlottenborg, Copenhague.

1996 Piet, ¿ya has calculado bien?, Galería dels Àngels, Barcelona.

1997 Verdes, Galería Tomás March, Valencia; Cegueses, Museu d’Art de Girona; Festival Atlántico, Lisboa.

1999 Tokyo Metropolitan Museum of Photography, Tokio.

2000 Retrats, Galerías dels Àngels, Barcelona.

2001 Oftalmopaties, Galería dels Àngels, Barcelona [cat.]. Identidades (colectiva), Sala Patio de Escuelas, Salamanca; Ninfografías-Infomanías. Poéticas fotográficas en la era digital(colectiva), Centro Cultural Conde Duque, Madrid.

2002 La mirada ajena (colectiva), Artium, Vitoria.

2003 Cantera, Galería Visor, Valencia; El otro, yo, Sala Zapatería, Pamplona.

2007 Pedrera. Catalans pel Barça, Ca l’arenas, Museo de Mataró, Barcelona.
2011 Botanica afther Humboldt. CDAN.Huesca.



“El segundo procedimiento es quizás el más utilizado. Consistiría en el tratamiento de
la

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